Carlos Bejarano

Periodista, Sociólogo y Profesor

Historias escritas

Para escribir hay que tener algo que decir. El insumo de todas las historias son las lecturas que he tenido. Creo que si tengo alguna virtud es la de ser un gran lector. Aquí algunas de mis fuentes. Sólo algunas. La rama dorada de James Frazer, Historia de la estupidez humana de Paul Tabori, Historias de la historia de Carlos Fisas (tomos 1,2,3,4,5), Enciclopedia de datos inútiles de Homero Alsina (1 y 2, Eduardo Galeano: Memorias del fuego 1,2,3. Las venas abiertas, Los hijos de los días, etc. Errores, lapsus y gazapos de la historia de Gregorio Doval. La hemorroides de Napoleón de José Miguel Carrillo de Albornoz. Chiripas de la historia, Gonzalo Ugidos, etc.

El Perdedor

Me gustaba el box. Ya no. Disfruté mucho la época de los 80. Ray “Sugar” Leonard, Roberto “Mano de Piedra” Durán, Tomy Hearns, Marvin Hagler, “Pipino” Cuevas y un largo etcétera, fueron parte de la vida de una generación. Las peleas eran súper producciones muy esperadas por entendidos o “turistas” como era mi caso. Las peleas solían ser los sábados en la noche con gran pompa y circunstancia. Las Vegas era el lugar elegido para estas mega presentaciones. El contexto era hermoso pues, encima, había llegado al Perú Emilio Laferranderie, el Veco, luego de ser expulsado de su país por sufrir de “peruanitis”. Si bien es cierto el Veco era conocido y reconocido por el fútbol, en realidad era uno de los mejores comentando box. La época era intensa porque también irrumpieron algunos créditos nacionales en la escena mundial que, incluso, disputaron algún título mundial. Rivadeneira, Quiñones, “Romerito”, Ibáñez. Y por supuesto Fernando “Roco” Castro. Hasta canción tenía. Se la compuso José Escajadillo, nada menos. Dicho sea de paso, alguna vez el buen Kike Pérez me contó todos los movimientos que se hicieron, lícitos y de los otros, para lograr que “Roco” llegue a ser el número 1. Por supuesto que el boxeador huaralino tuvo mucho mérito, pero ese primer lugar en el ranking también se lo debemos al anónimo mozo de un famoso hotel del centro de Lima. Leer más›››

Artículos destacados

El hincha que soy, el hincha que fui

Con los años las pasiones no cambian, lo que cambia es la forma de exteriorizarlas. Vale para el fútbol y para la vida. Si antes un resultado me hacía llorar o reír, los años me enseñaron que más allá del marcador está el cariño por el club. Si algo te dan los años o la madurez, que no es lo mismo, pero para el caso es igual, es sabiduría. Alguito de sapiencia. Es lo que creo. Es lo que siento. Leer más›››

Fachos, cocineros, intolerantes e indiferentes

Las movilizaciones se han convertido en parte de la vida nacional. Me levanto y lo primero que hago es ver Twitter para saber cómo terminó la marcha del día anterior. Ya no me informo a través de los medios tradicionales. Me generan dudas. No confío. Puedo ser injusto, pero es la verdad. Prefiero ver cuentas de personas a las que conozco y me dan confianza, no necesariamente periodistas. Y sigo a otros a los que empiezo a conocer precisamente por lo bien que informan. ¿Habrá más muertos?, ¿seguirá la represión? Muchas cosas, muchas ideas se me vienen a la cabeza. Leer más›››

La fuerza del azar en la historia

11 de noviembre de 1923, la historia toma otro rumbo. Fin de la Primera Guerra Mundial y Alemania entra en una enorme crisis. En la ciudad de Weimar se aprueba una nueva constitución que intenta hallar una salida a la grave situación. En Munich, en la cervecería Bürgerbräu Keller, un grupo de nazis cree que la solución es dar un golpe de Estado. Adolf Hitler es uno de ellos. De la idea pasan a la acción. El hecho quedará en la historia como el Putsch de la cervecería. Pero les va mal. Mueren 16 de los rebeldes. Hitler se salva, pero tiene un hombro dislocado. Logra refugiarse en la casa de su amigo, el periodista Ernst Hanfstaengl. El joven Hitler está muy deprimido. Dos días después lo encuentra la policía. Lo único que se le ocurre es suicidarse. Se lleva un revólver a la sien. Helene, la esposa del periodista amigo, se lanza y logra quitarle el arma. Por una fracción de segundo salva la vida de Hitler. El hecho está documentado en Hitler, los años desconocidos (2012) y lleva a preguntarse qué papel cumple el azar en la historia. ¿Puede un hecho casual cambiar el rumbo de la humanidad? ¿Qué tanto controlamos los acontecimientos? ¿Y si el joven Hitler se hubiera suicidado?Leer más›››

La maravillosa etimología

Por aquellos tiempos la música se compraba en casete y, aunque no había prohibición oficial, si querías comprar trova cubana tenías que hacerlo de manera casi clandestina. Con mi primo conseguíamos música de Silvio Rodríguez en una librería/discotienda llamada El Caballo rojo ubicada en el Parque Universitario. En una de esas incursiones compramos Causas y azahares. Sí, escrito así, con h intermedia. Eran los riesgos que se corrían al comprar pirata. En esto, las cosas no han cambiado mucho. Debo ser honesto, quien se dio cuenta del error ortográfico fue mi primo. Yo no era de fijarme en esas cosas. La sorpresa fue que con los años descubrí que azar y azahar están emparentadas. Son casi lo mismo.Leer más›››

Historias habladas

Hace 200 mil años nos volvimos bípedos. Este cambio transformó nuestros órganos fonadores, permitiéndonos desarrollar la capacidad de hablar. Alrededor de 70 mil años atrás, ya contábamos historias, dando paso a lo que Yuval Noah Harari denomina la Revolución Cognitiva. Según Harari, contar historias nos salvó la vida. Mientras que otros animales reaccionaban ante un depredador con corridas y gritos, nosotros, en nuestro estado rudimentario, tejíamos relatos sobre una fiera hambrienta que, a pesar de su fiereza, mostraba signos de debilidad. En otras palabras, nuestra capacidad para dar detalles en el relato fue nuestra ventaja evolutiva. Estas historias intentan satisfacer esa profunda necesidad ancestral que tenemos de escuchar relatos.

Historias en Youtube

No son las historias escritas o habladas a las que se les pone imágenes. No. Son historias distintas, nuevas, que pretenden contar el mundo desde el afán, la esperanza, la resiliencia, la fe, el amor, pero también desde el desamor, la estupidez, la estulticia, la necedad, la tontería. Historias que tienen como protagonistas a seres extraordinarios, estupendos, fantásticos, inigualables, pero también a necios, bobos, cretinos y zopencos. Porque eso es el mundo, un lugar donde lo fantástico y lo absurdo conviven. Donde fácilmente puedes encontrarte con un ángel o con un demonio. Placer Solitario

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La vida es un cúmulo de historias que se entrelazan, y en este rincón del vasto universo digital, te invito a conectar y compartir las tuyas. Puedes encontrarme en las siguientes redes sociales, donde siempre estoy dispuesto a escuchar, conversar y, por supuesto, seguir contando el mundo a través de mis relatos.


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